El comercial profesional no improvisa. Sigue un proceso claro, documenta cada fase y protege los intereses de todas las partes mediante una estructura probada y replicable.
En esta fase, el comprador analiza la información recibida y decide si quiere avanzar hacia una fase de estudio más profunda. No se abre el data room completo todavía – eso requerirá un compromiso más formal por su parte.
Una negociación final exitosa no es aquella donde una parte "gana" y otra "pierde", sino aquella donde ambas sienten que han obtenido un resultado razonable que justifica cerrar la operación.
Solo aquí la operación está verdaderamente cerrada. Hasta este momento, existía siempre la posibilidad teórica de que alguna parte se retirara. Con la escritura firmada, inscrita y pagada, la transmisión es irreversible y definitiva.
El asesor hotelero profesional entiende que su trabajo no consiste en acelerar artificialmente una operación, sino en construir las condiciones para que esa operación pueda cerrarse de manera sólida, segura y satisfactoria para todos los actores involucrados.